Mirada nostálgica: viejos hoteles de A Coruña

Hotel Palas

Hotel Palas

A Coruña ha sido, y sigue siendo, un tradicional destino turístico del norte de España. Y es por eso que contamos con una buena oferta hotelera, tanto en la misma ciudad como en sus alrededores, como es el caso de nuestro hotel. Sin embargo, este despegue hotelero se produjo a partir de los años 70-80. Hasta entonces, eran pocos los establecimientos que podían ostentar el título de “hotel”. Había, eso sí, muchas casas de huéspedes y pensiones que en aquellos tiempos eran los alojamientos habituales de la mayoría de los turistas.

Sin embargo, en la primera mitad del siglo XX existían unos hoteles que tenían un prestigio y un encanto especial. El Finisterre era uno de ellos, situado en el mismo lugar donde está ahora. Otro era el Atlántico, en la misma situación pero en un edificio diferente, de estilo modernista, en línea con la Terraza y el Kiosko Alfonso aledaños. Esa preciosa construcción fue derribada para levantar el actual edificio. Sin embargo, seguramente pocos saben que existió un proyecto de que ese diseño actual, de dudoso gusto, del hotel Atlántico se extendiera a lo largo de todos los jardines de Méndez Núñez, suprimiendo así el kiosko Alfonso y la Terraza. Por suerte, semejante disparate no se llevó a cabo.

Un hotel de categoría, que desapareció en los años 60, era el hotel Embajador, que pertenecía en los últimos años a los mismos propietarios que el hotel Finisterre. Ocupaba lo que hoy es la Diputación Provincial y teatro Colón.

Y el hotel más “chic” en esos años era el hotel Palas, originariamente Palace Hotel, pero que tuvo que cambiar su nombre cuando las normativas gubernamentales de la posguerra obligaron a ello. Se situaba donde ahora está el edificio que alberga al Casino, con fachada al Obelisco, la Marina y la calle Real. Era el preferido por los famosos junto al señorial hotel Atlántico. En su planta baja contaba con una cafetería de renombre para la sociedad coruñesa de la época: el café Oriental.

A mediados de los años sesenta, merced a la moda del hormigón, tanto el Palas como el viejo Atlántico se consideraron edificios obsoletos y se derribaron para ser sustituidos por las actuales moles.

En estos años, finales de los sesenta, principios de los setenta, después de desaparecer el Palas y el Embajador, se mantienen, junto al Finisterre y el Atlántico, otros hoteles que también tenían su público, como el Riazor y el España, en la calle Juana de Vega. Nuestro hotel, el Portocobo, también llegó a mediados de los sesenta, aunque fue totalmente renovado en 2008.

A partir de ahí, comienza la historia hotelera moderna en A Coruña, con la llegada también de las primeras cadenas y la construcción de numerosos hoteles de todas las categorías.

Hotel Embajador

Hotel Embajador