María Pita, “patrona laica” de A Coruña

Imagen de María Pita (Fernández Cersa)

Se han acabado ya las fiestas de María Pita 2013, las fiestas de verano de la ciudad de A Coruña que, por tradición, duran alrededor de un mes. Generalmente las fiestas patronales de las ciudades son las más destacadas, pero en el caso de A Coruña no es así. La patrona de la ciudad es la Virgen del Rosario y las fiestas se celebran en octubre, pero no tienen, ni de lejos, la envergadura de estas fiestas veraniegas. Igual que en otras ciudades costeras del norte de España, A Coruña quiere, con las fiestas de María Pita en agosto, atraer a ese turismo que busca en las costas del norte no sólo sol y playa.

Así pues, María Pita, que no es la patrona de la ciudad, es la que da nombre a estas fiestas. Aunque podría decirse que la heroína coruñesa se puede considerar la patrona “civil”, ya que su figura representa la valentía de la ciudad y el orgullo de ser coruñés o coruñesa. Fue ella la que en 1589, al grito de “Quien tenga honra, que me siga” (según cuenta la tradición) encabezó un alzamiento contra las tropas ingleses que asaltaban la ciudad. Está documentado que, además de ella, hubo otras mujeres que ayudaron en la defensa coruñesa, como Inés de Ben.

Así, como figura emblemática y representativa de A Coruña, da nombre a la “plaza mayor”, la del ayuntamiento. Pero también “María Pita” era como estaba bautizado el barco que realizó la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna para la vacunación de los territorios de ultramar en 1803 (expedición Balmis). También un buque de Salvamento Marítimo lleva su nombre. Y un moderno Airbus 340 de Iberia, destinado a rutas transoceánicas, se llama María Pita.

En estos tiempos, en que se reivindica tanto la secularización de la sociedad, A Coruña demuestra una vez más su espíritu progresista y liberal teniendo como patrona, aunque no sea de manera formal, a una seglar, mujer y guerrera. Y que también es muestra de la importancia de la mujer en la vida coruñesa, como lo atestigua la importancia del papel femenino en la fábrica de tabacos, o en la actividad portuaria en el siglo XIX y primera mitad del XX.