Símbolos y ritos en las bodas

Boda en el hotel Portocobo

Boda en el hotel Portocobo

Con total certeza todos los que estáis leyendo este artículo habéis asistido a alguna boda, bien como novio-novia o al menos como invitado-invitada. Y os habréis dado cuenta de que hay muchas costumbres y “formas de hacer” que son idénticas en unas y otras. Aunque hoy en día cada vez son más las personas que optan por hacer celebraciones distintas, saliéndose un poco de los cánones o usando ritos de otras culturas. Por ejemplo, hace algún tiempo, era relativamente frecuente que los famosos se casaran por el rito balinés. Y todos habéis oído hablar de las bodas exprés de Las Vegas. Sin embargo, la mayoría, al menos en nuestro entorno, optan por la boda tradicional con más o menos variantes. Parémonos a pensar en algunos detalles comunes.

El vestido de la novia suele ser en la mayoría de los casos de color blanco, algo habitual en Japón desde la antigüedad, pero no tanto en occidente, hasta que la Reina Victoria lo usó en su boda. No fue la primera novia de blanco pero sí la que popularizó ese color. Por cierto, hablando de vestidos de novia y de la Reina Victoria, ¿sabías que en Gran Bretaña si la novia encuentra una araña en su vestido nupcial es presagio de buena suerte en su matrimonio? En cuanto al velo, su uso se remonta a los griegos, ya que creían que protegía a las mujeres de los malos espíritus.

En cuanto a la alianza, es tradición colocarla en el cuarto dedo o dedo anular, porque en Egipto se creía que este dedo contiene la vena que comunica directamente con el corazón, es decir, la vena amoris.

Y la costumbre de las damas de honor es una tradición que viene de lejos. Según los romanos, las damas, al vestirse de manera parecida a la novia, engañaban a los malos espíritus porque no sabrían reconocer a la que se iba a casar. El pastel de bodas también viene de los romanos, ya que en sus ceremonias se partía un pedazo de pan sobre la cabeza de la novia para asegurar la fertilidad.

Normalmente en el altar la novia está al lado izquierdo del novio. Esto también tiene su explicación: en la antigüedad el novio necesitaba tener la mano derecha libre para luchar contra sus enemigos, que se podían presentar en cualquier momento. Y siguiendo con la tradición guerrera, debéis saber que si habéis sido padrinos de alguna boda, vuestro papel es originariamente el de defensor: los padrinos eran guerreros, generalmente amigos del novio, que tenían como misión defender a la novia de posibles secuestradores.

Curiosidades que se pierden en el origen de los tiempos pero que conocerlas puede darnos ideas para organizar una celebración más creativa y original. Y ya sabéis que en el hotel Portocobo estamos abiertos a todas vuestras sugerencias para ese día tan especial.