La Nochevieja a lo largo del mundo

Fin de Año en Río de Janeiro

Fin de Año en Río de Janeiro

No tenemos reparo en reconocerlo: la celebración de fin de año del hotel Portocobo es la clásica de nuestro entorno occidental. Es decir, no lo celebramos a la manera china ni a la india ni a la andina. Pero es lo habitual: celebrar las festividades acorde con el contexto cultural donde se vive. Sin embargo, es cierto que en los últimos años -en parte gracias a la movilidad de las personas y en parte gracias a la globalización- se nos presentan alternativas diferentes, de culturas muy lejanas, para celebrar cualquier tipo de acontecimiento. Por eso ya no nos sorprende tanto el presenciar una boda bajo el rito balinés, por poner un ejemplo. Así que aprovechando la proximidad del fin de año, vamos a echar un vistazo a diferentes maneras de recibir el nuevo en otras partes del mundo.

Y comenzamos por un lugar bien apetecible en esta época de frío: Río de Janeiro. La costumbre es acudir en masa a las playas para honrar a Lemanjá, la diosa del agua, y lo hacen lanzando pequeñas velas flotantes al mar. Estas velas, combinadas con la belleza de las playas cariocas y el impresionante espectáculo de los fuegos artificiales esa noche, no tiene precio. Por cierto, hace años, cuando el mítico Concorde aún estaba en servicio, una agencia ofrecía la posibilidad de celebrar el fin de año en París, y, nada más dar las 12, embarcar en el Concorde rumbo a Río de Janeiro para llegar con el tiempo suficiente para volver a celebrar el nuevo año gracias a la velocidad supersónica del avión y la diferencia horaria. Un lujo que bien merecía lo que costaba.

Y ya que hemos mencionado París, la celebración de fin de año está asociada, lógicamente, al champagne, pero también al vino blanco y al vino caliente, algo común con otras zonas de Europa. El lugar clásico para la celebración en la capital de la Luz es la Avenida de los Campos Elíseos. Allí se congregan los parisinos para contemplar los fuegos artificiales y luego seguir disfrutando de la noche al ritmo de los petardos y los “papillottes”, unos bombones que explotan en la boca como pequeños petardos llenando de sabor.

También es digno de mencionar el fin de año en Sidney. Ya nos hemos acostumbrado a ver las imágenes de esta celebración en las noticias de la televisión al mediodía del 31 de diciembre, ya que a esas horas en Australia ya se encuentran en el siguiente año. Nada más cambiar de año, los habitantes de Sidney lo celebran haciendo el mayor ruido posible: bocinas, campanas, silbatos… Y todo enmarcado en la preciosa imagen del puente y la Ópera de Sidney con los fuegos artificiales de fondo. Las playas, igual que en Río de Janeiro, son también los lugares preferidos para la celebración.

Más “ruda” es la celebración escocesa. Su afición preferida en estas fechas es el Hogmanay. Se trata de prenderle fuego a un barril de madera y ponerlo a rodar por las calles para, según dicen, permitir el paso del año nuevo.

Rumanía también tiene un ritual curioso. Las mujeres que aún se han casado suelen ir hasta un pozo, encender una vela y mirar hacia abajo, porque se supone que el reflejo de la llama de la vela en el agua del fondo dibuja el rostro de su futuro marido.  Las que no tienen pozo “a mano” pueden quedar en casa y dormir con una rama de albahaca bajo la almohada: produce un sueño que tendrá como protagonista al amor de su vida. O eso dicen.

En México tienen también la tradición de tomar las uvas al son de las campanadas de la Catedral Metropolitana, pero antes o después de tomarlas, barren la casa, de adentro hacia afuera. Los peruanos escriben en papelitos las cosas que no desean y después los introducen en un muñeco al que le prenden fuego. Y los chilenos siguen la tradición italiana y comen una cucharada de lentejas, como símbolo de prosperidad y abundancia para el año que comienza.

Y así podríamos seguir viendo las distintas y originales maneras de celebrar el año que se va y el nuevo que comienza en todas las latitudes del globo. Pero, insistimos, aunque todas son divertidísimas y tentadoras, si estáis por aquí cerca, creemos que la mejor manera es venir al hotel Portocobo. Te ofrecemos la mejor cena de gala para esta Nochevieja. ¿Nos vemos?