El origen de las compañías aéreas low-cost

Compañías Low CostLos que ya tienen una cierta veteranía en volar y lo hacen desde hace algunas décadas, recordarán que en España sólo existían prácticamente Iberia, como compañía bandera, Aviaco y algunas otras de menor tamaño como la legendaria Spantax, que voló durante algún tiempo a Alvedro. Poco a poco, a finales de los años 80, fueron apareciendo compañías chárter especializadas sobre todo en viajes a las islas, como LTE, Oasis e incluso Air Europa. El panorama actual de las compañías aéreas es muy distinto a aquel. Decenas de aerolíneas ofrecen sus servicios en nuestros aeropuertos y la “compañía-bandera”, Iberia, ha perdido gran parte de su protagonismo y ha cedido terreno a las otras, un proceso acelerado desde su integración con British Airways.

Una de las características que habría que destacar en estos últimos años es el despegue de las llamadas low-cost, algunas españolas y otras de otros países europeos. Algunas veces envueltas en la polémica –Ryanair con más frecuencia que las demás- pero a fin de cuentas, para bien o para mal, han contribuido a “democratizar” el transporte aéreo.

Pero ¿cuál es el origen de las compañías de bajo coste? Su nacimiento se remonta a mucho más atrás de lo que podamos imaginar, porque fue en 1949 cuando comenzó a operar Pacific Southwest Airlines. Sin embargo la expansión de este tipo de compañías se produjo en los años 90, con la desregularización del negocio del transporte aéreo en Estados Unidos. Posteriormente este modelo se extendió a Europa, con la ya mencionada Ryanair -irlandesa- y la británica Easy Jet. En el 2004 el modelo se extendió también a Asia -con la compañía malaya Air Asia a la cabeza-y Oceanía, con la australiana Virgin Blue.

Tal fue el éxito económico de las compañías low-cost que muchas aerolíneas tradicionales optaron por desarrollar filiales acorde a este modelo: Go Fly, de British Airways, Buzz, de KLM o Clickair, de Iberia, fueron algunos ejemplos.

Su bajo coste y flexibilidad han producido también que casi hayan ocupado el lugar de los chárter, ya casi inexistentes. Y el modelo low-cost se extrapola a otro tipo de negocios relacionados con el mundo del transporte y la hostelería.

El modelo seguido en Europa fue el de Southwest Airlines (diferente de la primitiva Pacific Southwest Airlines). Esta compañía norteamericana fue una de las supervivientes de la crisis del transporte aéreo de los años 70. El polémico Michael O’Leary, presidente de Ryanair, declaraba en 1988 que tras varios años con pérdidas, decidió seguir el ejemplo de esta aerolínea estadounidense, que había nacido no para competir con el transporte aéreo sin con el terrestre.

¿Cuáles son las claves para el bajo coste de este tipo de aerolíneas? Básicamente estos:

  • Se reducen costes de tripulación.
  • Se utilizan aeropuertos menos congestionados, lo cual reduce los tiempos de rodaje, la demora en las puertas de embarque y en los espacios aéreos.
  • Se deshacen de extras como comidas, asignación de asientos y conexiones con otros vuelos, ofreciéndolos como coste adicional.
  • Disponen de una clase única y normalmente la flota suelen estar compuestas por un solo modelo de avión (en el caso de Ryanair optaron por el Boeing 737).
  • Se reducen los tiempos de parada entre vuelo y vuelo, lo que les permite ganar hasta una hora y media más que las compañías tradicionales.

En definitiva, se trata ya de una tendencia asentada y a pesar de las críticas que reciben, acusándolas de cláusulas abusivas, seguridad en los límites, etc. el hecho cierto es que siguen triunfando y sus aviones viajan siempre con la capacidad completa. Es el coste que muchos deciden o pueden pagar para usar este extraordinario medio de comunicación.

22journeys600.1

Ilustración de Leif Parsons