El carnaval coruñés

Entroido Coruñés

Ambiente en el Carnaval coruñés

Y llega ya el tiempo de la carnestolendas, unas de las fiestas más populares del año en todas partes del mundo. Galicia tiene unas celebraciones muy especiales de los carnavales, y de todos son conocidas tradiciones como las de Xinzo de Limia, Laza o Verín, en la provincia de Ourense. Pero también muy característico, aunque no con tanta difusión, es el Entroido, el Carnaval coruñés. Tiene rasgos propios que lo diferencian de otros lugares, y aunque la “globalización” y el comercio ha diluido algo sus tradiciones, aún mantiene algunas claramente coruñesas.

Una de ellas es el “apropósito”, una representación teatral satírica propia de esta época del año. Su origen se remonta a mediados del siglo XIX. Por aquel entonces, era costumbre ya celebrar el entierro de la sardina, que terminaba con un sermón o alocución burlesca en el Teatro de Variedades que existía en aquellos tiempos en la calle de la Franja. Esos sermones fueron los precursores de los apropósitos que conocemos en la actualidad. El primer texto de apropósito que se conoce como tal fue el escrito en 1871 por Domingo Camino y Cesáreo Cortés y que se representó, previa autorización del Gobierno Civil, en el Teatro Principal. El Circo de Artesanos, la veterana asociación coruñesa, se encargó de continuar esta tradición durante muchos años. El autor más prolífico de este género coruñés fue Nito, en cuyo recuerdo se levanta un monumento en el Paseo Marítimo, junto a la Casa del Sol.

Y el otro rasgo característico del carnaval coruñés es el “choqueiro”. Se trata de un personaje ataviado con cualquier vestimenta de elaboración propia y que toma las calles coruñesas, y muy especialmente la calle de la Torre, donde se concentra toda la celebración carnavalesca del martes de entroido. La tradición choqueira se inició antes del franquismo en el entorno de esta calle, en el barrio de Monte Alto, y consiguió mantenerse a pesar de la censura de la época. Se permitía este disfraz siempre que no se saliese fuera de los límites de estas calles, y de ello se encargaba la Policía Armada.

Por supuesto, también se celebran desfiles de comparsas, el entierro de la sardina, la entronización del dios Momo, bailes, concursos de filloas y de orejas, y multitud de festejos, donde predomina el carácter popular.

Una buena razón para visitar A Coruña en estas fechas.